Casa del Poeta conserva el nombre de López Velarde tras polémica
Arte
Por: Carolina De La Torre - 06/10/2026
Por: Carolina De La Torre - 06/10/2026
La Casa del Poeta Ramón López Velarde se convirtió en uno de los temas más comentados dentro de la comunidad cultural de la Ciudad de México. Todo comenzó con el anuncio de una renovación del recinto que incluía nuevas actividades artísticas y una nueva identidad bajo el nombre de Casa de las Palabras. Entre las propuestas mencionadas se encontraba un proyecto relacionado con el cabaret, una idea que generó críticas entre escritores, promotores culturales y vecinos de la colonia Roma.
Más allá de la actividad artística, la discusión giró alrededor de una pregunta más amplia: ¿qué ocurre cuando un espacio con una fuerte carga histórica modifica la forma en que se presenta ante el público?
La preocupación creció porque algunos sectores interpretaron el anuncio como un posible desplazamiento de la figura de Ramón López Velarde, uno de los poetas más importantes de la literatura mexicana, cuyo nombre ha estado ligado al recinto durante más de tres décadas.
Ubicada en la colonia Roma, la Casa del Poeta es uno de los espacios culturales más reconocidos de la capital. Su historia está vinculada directamente con Ramón López Velarde, autor de obras fundamentales como La suave patria.
El poeta falleció en 1921 en uno de los departamentos del inmueble. Décadas después, el edificio fue expropiado para convertirlo en un centro cultural dedicado a preservar su memoria y promover actividades literarias.
Inaugurada en 1991, la Casa del Poeta se consolidó como un punto de encuentro para la literatura, la poesía, los talleres y las presentaciones editoriales. Además, fue uno de los primeros espacios culturales de este tipo en la avenida Álvaro Obregón y en la colonia Roma.
Las críticas comenzaron tras conocerse el proyecto de renovación impulsado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. Aunque la intención era revitalizar el espacio e incorporar nuevas expresiones artísticas, el anuncio de una propuesta vinculada al cabaret provocó malestar.
Para algunos integrantes de la comunidad cultural, la medida representaba una forma de diluir el carácter histórico del recinto. El escritor Marco Antonio Campos señaló que abandonar el nombre de Ramón López Velarde implicaría dejar de lado una parte de la memoria cultural de la ciudad.
La inconformidad también llegó desde los vecinos de la Roma. Durante años han impulsado iniciativas para fortalecer los espacios culturales y limitar la expansión de establecimientos nocturnos en la zona, por lo que el uso de la palabra "cabaret" fue recibido con reservas.
Ante la creciente discusión, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, aclaró que la Casa del Poeta no perderá ni su nombre ni su vocación cultural.
La información fue dada a conocer por Alfonso Suárez del Real, exsecretario de Cultura capitalino y actual asesor político de la vocería de Presidencia, quien aseguró que el recinto continuará funcionando como un espacio dedicado a la literatura y a las actividades culturales.
Según explicó, el proyecto contempla una revitalización de la programación para atraer nuevos públicos y ampliar las expresiones artísticas presentes en el lugar, pero sin borrar la identidad histórica que ha caracterizado al recinto desde su fundación.
La discusión dejó ver algo que va más allá de un cambio de programación. Para muchos escritores, artistas y vecinos, la polémica puso sobre la mesa la importancia de preservar la memoria de los espacios culturales en una ciudad que constantemente se transforma.
En medio de las críticas, la Secretaría de Cultura capitalina difundió un comunicado en el que afirmó que la Casa del Poeta Ramón López Velarde mantendrá "su nombre, su esencia y su historia intactos". Además, señaló que los recintos culturales forman parte de la memoria colectiva y representan el legado de quienes han contribuido a construir la identidad cultural del país.
Por ahora, el debate parece haber encontrado un punto de equilibrio. Mientras las autoridades defienden la necesidad de renovar la oferta cultural del recinto, la comunidad literaria celebra que el nombre de Ramón López Velarde continúe ocupando el lugar central de un espacio que forma parte de la historia cultural de la Ciudad de México.