Hace unos días me encontré con un artículo de La Jornada donde se reconocía al cortometraje Toy Storitetic como una producción mexicana que utilizó la Inteligencia Artificial para reducir los tiempos y costos del Stop Motion.
Y el resultado es muy interesante porque aborda la premisa de Toy Story, pero con juguetes tradicionales mexicanos en San Cristóbal de las Casas, Chiapas; valiéndose de los personajes, símbolos, íconos y tradiciones locales para contar de manera sencilla, cercana y entrañable una historia que, a simple vista, parece sólo muñequitos .
Fuente: FFStudio
En una entrevista para A Rabbit's foot, el mítico cineasta, George Lucas, habló del uso de la Inteligencia Artificial en el cine: «la Inteligencia artificial significa que resulta mucho más sencillo para nosotros hacer películas».
Esta declaración me tuvo sentido después de ver el cortometraje dirigido por Fach Ponce, quien usó la Inteligencia Artificial para facilitar la realización de un cortometraje en stop motion que cuenta la historia de un juguete inspirado en el subcomandante Marcos quien le promete a su amada Ramona, volver por ella (sí, como en la Odisea).
El debate del uso de la Inteligencia Artificial en el cine se polariza en sí se debe usar o no; Sin embargo, varios artistas han defendido su implementación para economizar recursos y procesos, como lo menciona el director de Toy Storitetic :
«Si hubiera sido hecho de manera tradicional nos habría tomado meses en el proceso, además de la falta de recursos técnicos y presupuesto, fue por ello que decidimos hacerlo con IA. Fue una alternativa para mezclar lo que ya sabíamos hacer y acelerar un poco los procesos para poder contar nuestra historia».
Y esto responde a una realidad que muchos creadores y artistas viven: los proyectos y producciones se quedan en papel o a medias por falta de presupuesto, recursos, equipo humano y técnico. Tan sólo en 2025 se inscribieron 612 proyectos al Programa de Fomento al Cine Mexicano del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) y sólo 20 recibieron financiamiento ; es decir, únicamente el 3.3% de apoyo obtenido. El otro 97% de los inscritos truncaron su proyecto, buscaron financiamiento independiente o esperaron la siguiente convocatoria.

Fuente: FFStudio
Aquí es donde aparece el uso de la Inteligencia Artificial como una herramienta que rompe virtualmente el techo técnico y presupuestal para los cineastas y artistas; entonces el debate no se reduce a si se debe usar o no, sino para qué y cómo se usa, cuáles son sus alcances reales a nivel artístico y técnico, tal como dice Fach Ponce:
«Por supuesto que nunca va a remplazar el trabajo fino y artesanal de una animación, la gente cree que si lo hicimos con IA es sólo poner un mensaje y darle clic, y la realidad es que no; si bien no es un trabajo de stop motion profesional, se tiene que intervenir de manera detallada para generar los desplazamientos, el montaje, la historia, la música, el ritmo, el guion, las voces”.
La Inteligencia Artificial es una tecnología que facilita cumplir el objetivo de todo artista: concluir y exponer su obra. Y para mí, eso es lo más valioso, porque podremos ver más historias, perspectivas, personajes, narrativas, propuestas; aquí vale la pena preguntarnos como consumidores, ¿estamos dispuestos a recibirlas?
El politólogo e historiador Benedict Anderson afirmó en su libro Comunidades Imaginadas que una nación existe porque millones de personas comparten un mismo repertorio simbólico; este imaginario colectivo genera identidad y códigos que sólo quienes comparten esos símbolos los comprenden.
Toy Storitetic se vale del imaginario colectivo chiapaneco para contar una historia basada en la premisa de Toy Story: juguetes con vida que emprenden una aventura para cumplir un objetivo mientras los humanos no los ven; pero lo hace con juguetes artesanales muy simbólicos para los mexicanos.
El cortometraje producido por FFStudio aprovecha la figura del subcomandante Marcos para personificar el ímpetu del mexicano que lucha y busca la forma de cumplir sus objetivos e ideales, una valentía que resuena en un sistema injusto y desigual, un mexicano que ama y cree en sus causas.
El subcomandante Marcos es muy reservado y cuidadoso con su vida personal, así que no hay un registro oficial si tiene o tuvo una pareja, por lo que considera que su amada Ramona, representa su causa: la Revolución.
La muñeca toma su nombre en honor a la comandanta Ramona, una mujer indígena tzotzil de Chiapas y una de los principales dirigentes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), ella representa la fuerza de la mujer revolucionaria, un símbolo de lucha y amor por las garantías de un pueblo oprimido y segregado.

Fuente: FFStudio
Por eso es maravillosa la escena cuando Marcos, secuestrado en la mochila de un niño con el Atlas de México de fondo, dice, «¡no importa de dónde sea por fuera! Lo importante es el relleno que lleva dentro», la Revolución se lleva en el interior , y por eso Marcos ama y anhela a Ramona; la muñeca de trapo representa a una mujer que luchó por sus causas y las compartidas con su comunidad, y hoy es un símbolo. Marcos está enamorado de la Revolución, igual que un héroe del romanticismo.
Lo interesante de este cortometraje es que en esencia puede ser entendido por todo el mundo, pero los mexicanos lo comprendemos por toda la carga simbólica que tiene cada uno de sus personajes y eso es inusual.
Toy Storitetic es un pastiche: una expresión cultural y artística que se caracteriza por ser un collage de diferentes épocas, géneros, estilos y expresiones para homenajear las obras originales que lo componen; en este caso es un pastiche (obvio) de Toy Story, Armagedon, Shrek , además de juguetes mexicanos como peluches artesanales, luchadores, baleros y hasta el Dr. Simi.
Uno de los grandes aciertos de este relato es la atmósfera que construye para no solamente saber que se trata de México, sino hacernos sentir en San Cristóbal de las Casas al integrar elementos que apreciamos como nuestros: las combis del transporte público, las calles empedradas, el Templo de Santo Domingo y la Catedral de San Cristóbal Mártir, las fachadas coloridas, la gente, la dinámica social, el perro caramelo, el chicle tirado en la acera, el tianguis.
El título del cortometraje hace referencia a esa atmósfera: el sufijo "tik" ( Toy Storitetic). En la lengua tzotzil se utiliza para indicar pertenencias grupales, “lo que nos pertenece a nosotros” ; así, el cortometraje de Fach Ponce hace nuestra (y su forma) la saga de Toy Story con nuestros símbolos, nuestras historias, personajes históricos que son parte de nuestra identidad, un relato heroico que de principio a fin está lleno de referencias al sudeste mexicano.
Eso es lo valioso de la Inteligencia Artificial en la creación y realización de proyectos independientes, de otra forma nos estaríamos perdiendo de historias como las de Marcos y Ramona. Sólo considero que es importante no perder de vista que la IA es una herramienta, una tecnología facilitadora que aparentemente es democrática, como en un inicio fue internet y las plataformas digitales, que requieren de una especialización y capacitación adecuada, por lo tanto, la imaginación, creatividad y calidad humana no puede depender de ella.
Instagram del autor: @pepe.moss