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La ciencia ficción mexicana llega a Cannes con «Zoom Speed»

Arte

Por: Mateo León - 05/02/2026

«Zoom Speed», de Jesús Magaña Vázquez, lleva la ciencia ficción mexicana al Marché du Film de Cannes

La ciencia ficción mexicana ha sido, históricamente, un territorio intermitente: aparece por momentos, se repliega, vuelve bajo nuevas formas. Por eso resulta significativo que La velocidad del zoom, también presentada como Zoom Speed, la nueva película de Jesús Magaña Vázquez, forme parte del VDF Showcase en el Marché du Film del Festival de Cannes, dentro de Fantastic Cuts, sección enfocada en cine de género con potencial internacional.

La película se presentará ante programadores, compradores y agentes de la industria global, en uno de los mercados cinematográficos más importantes del mundo. El Marché du Film es considerado el mercado de cine más grande del mundo; para una película mexicana de ciencia ficción, ingresar a ese entorno implica algo más que visibilidad: significa entrar en una red donde se negocian distribución, ventas internacionales, programación de festivales y alianzas estratégicas.

La historia de Zoom Speed imagina un mundo donde la pandemia nunca terminó y la humanidad migró casi por completo a lo virtual. En ese contexto, un experimento operado por TK 84 —un grupo clandestino liderado por un personaje del mismo nombre— promete una forma de existencia sin restricciones, empujando los límites de la realidad hacia una zona cada vez más peligrosa.

La ficha técnica difundida señala que la película fue dirigida y producida por Jesús Magaña Vázquez, junto con Candy Alvarado en la producción, a través de Sobrevivientes Films. El guion fue escrito por Magaña Vázquez y David Gaitán, basado en la obra de teatro La velocidad del zoom del horizonte, del propio Gaitán. El reparto incluye a Arcelia Ramírez, Luis Alberti, Daniel Tovar, Germán Bracco, Ana Valeria Becerril y Verónica Bravo.

El proyecto también marca un regreso de Magaña Vázquez a una zona que ya había rozado en su filmografía. El director, guionista, productor y editor ha desarrollado una carrera atravesada por registros diversos, de Sobreviviente a El alien y yo y Recursos humanos. Su vínculo con lo fantástico no es accidental: El alien y yo, Jesús Magaña Vázquez (2016), ya se acercaba desde la comedia a una noción de alteridad y rareza, aunque en clave musical y social.

Pero Zoom Speed se inserta en una tradición más amplia: la de una ciencia ficción mexicana que rara vez ha sido masiva, pero que ha producido momentos singulares. Desde títulos populares como La nave de los monstruos, Rogelio A. González (1960), una mezcla de comedia, terror y ciencia ficción con imaginario espacial, hasta ejercicios distópicos más recientes como 2033, Francisco Laresgoiti (2009), el género en México ha oscilado entre la serie B, la crítica política, la sátira y la especulación social.

Quizá uno de los antecedentes más relevantes sea Sleep Dealer, Alex Rivera (2008), una coproducción México-Estados Unidos que imaginó un futuro de fronteras cerradas, trabajo remoto extremo y explotación tecnológica de migrantes. La película obtuvo reconocimiento en Sundance y Berlín, y sigue siendo una de las obras más citadas cuando se habla de futuros latinoamericanos desde la ciencia ficción.

En ese sentido, Zoom Speed parece dialogar con una pregunta central de la ciencia ficción contemporánea: qué ocurre cuando el futuro deja de sentirse lejano. La virtualización de la vida, el encierro, la dependencia tecnológica, los experimentos sobre identidad y cuerpo ya no pertenecen únicamente al terreno de la fantasía. Después de la pandemia, se volvieron experiencia colectiva.

Ahí está el potencial de la película: no imaginar otro mundo, sino intensificar el que ya habitamos.

La presencia de Zoom Speed en Cannes también confirma algo importante para el cine mexicano: el género puede ser una ruta de internacionalización. Durante años, el prestigio del cine nacional se ha asociado sobre todo con el drama social, el realismo o el cine de autor. Sin embargo, el fantástico, el horror, el thriller y la ciencia ficción permiten hablar del presente desde códigos más amplios, exportables y emocionalmente potentes.

Si el futuro del cine se negocia en mercados como Cannes, Zoom Speed llega con una premisa clara: la ciencia ficción mexicana también tiene algo que decir sobre la realidad que viene.