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Mientras las marcas empapelan la ciudad, él interviene sus anuncios para hablar de agua robada, fosas y desalojos

Mientras las marcas más grandes del mundo empapelan la Ciudad de México con los colores del Mundial 2026, un artista nacido en Neza lleva meses interviniendo esa misma publicidad para decir exactamente lo contrario de lo que ella quiere comunicar. Su nombre es Vlocke Negro, usa paliacate para cubrirse el rostro y lleva más de veinte años en el lugar donde el arte y la lucha social se vuelven lo mismo.

Hackear el lenguaje del capital

El brandalismo, mezcla de brand y vandalismo, no destruye la publicidad corporativa: la hackea. Toma sus propios logos, colores y estéticas y los convierte en denuncia. Vlocke lo practica con dominio de grabado, linografía, serigrafía y muralismo, interviniendo anuncios de Coca-Cola en bardas de Santa Úrsula Coapa, pegando carteles encima de publicidad de la FIFA y alterando los logotipos de los patrocinadores del torneo para señalar su complicidad con el modelo económico que desaloja vecinos.

El detonante fue casi una ironía: llegó a Santa Úrsula Coapa y encontró que el muro que los vecinos usaban para pegar carteles de protesta había sido tapado con publicidad de Coca-Cola. La empresa que acapara el agua del territorio estaba borrando literalmente la voz de los afectados. Ahí decidió que el lienzo sería la propia publicidad.

El Mundial del Despojo

La protesta de Vlocke no es contra el fútbol. Es contra lo que él y varios colectivos llaman el Mundial del Despojo, una categoría política que apunta a los daños sistémicos que producen los megaeventos deportivos.

A metros del Estadio Azteca, en Santa Úrsula Coapa, Televisa tiene concesionado desde 2019 un pozo de extracción que le permite sacar 450 millones de litros de agua al año, mientras los vecinos padecen desabasto. En las inmediaciones del Estadio Akron de Zapopan, colectivos de búsqueda encontraron más de 456 bolsas con restos humanos: un estadio que será vitrina global, rodeado literalmente de fosas. A eso se suma la especulación inmobiliaria que está disparando rentas y desalojando a familias enteras de colonias populares. Su mural más impactante lo resume sin rodeos: se llama Detrás de la Copa, las Fosas.

Pintar, borrar, volver

Desde diciembre de 2025, Vlocke encabeza las Jornadas Gráficas contra el Mundial del Despojo, rituales sabatinos de muralismo colectivo bajo el puente de Santa Úrsula Coapa. Las autoridades borran los murales en horas, a veces en menos de un día. Él regresa. Una y otra vez.

"Ya estoy acostumbrado a que mi arte sea efímero, pero también, precisamente, en la persistencia existe esa continuidad. Ese resistir y existir ocurre cuando se regresa", dice.

Su obra más reconocible en las protestas es un balón intervenido con la cara de Trump y mensajes como Fuck ICE y FIFA Go Home, que lleva a cada manifestación para que la gente lo patee. No es un gesto menor: para Vlocke, la degradación simbólica de las figuras de poder es parte de la protesta misma.

Quién es el hombre detrás del paliacate

Vlocke Negro es politólogo egresado de la UNAM, autodidacta en artes plásticas y nacido en Ciudad Nezahualcóyotl, de ascendencia oaxaqueña. Su formación ideológica viene del situacionismo de Guy Debord, la huelga estudiantil de la UNAM de 1999 y años de trabajo junto al EZLN, en Atenco, en Oaxaca durante el movimiento de la APPO y en comunidades afectadas por megaproyectos.


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