Open House CDMX 2026: el festival que abre edificios de la ciudad al público
Arte
Por: Carolina De La Torre - 03/09/2026
Por: Carolina De La Torre - 03/09/2026
Durante algunos días al año, la arquitectura de la ciudad deja de ser un paisaje que solo se observa desde la calle para convertirse en una experiencia que se puede recorrer por dentro. Esa es la propuesta de Open House CDMX, un festival internacional que invita al público a entrar en edificios emblemáticos y entender cómo funcionan los espacios que dan forma a la vida urbana.
La edición 2026 se realizará del 17 al 22 de marzo en la Ciudad de México. Durante esa semana habrá talleres, pláticas, recorridos arquitectónicos y un fin de semana en el que decenas de edificios abrirán sus puertas al público, muchos de ellos normalmente cerrados o con acceso restringido.
Más que un evento para especialistas, el festival busca acercar la arquitectura a cualquier persona interesada en comprender mejor la ciudad.
Open House forma parte de Open House Worldwide, una red internacional de festivales urbanos que comenzó en Londres en 1992 con la intención de acercar la arquitectura al público.
Hoy se celebra en más de 40 ciudades del mundo y la capital mexicana se integró a esta red en 2018. Desde entonces, el festival se ha consolidado como una oportunidad para recorrer edificios, escuchar a arquitectos y explorar la ciudad desde una perspectiva distinta.
La idea es sencilla: conocer los espacios que habitamos permite entender mejor cómo se construyen nuestras ciudades.
Cada edición del festival propone una reflexión sobre el futuro de las ciudades.
En 2026 el tema será “Adaptaciones para el futuro”, una invitación a pensar cómo la arquitectura puede responder a los desafíos actuales del entorno urbano.
Las actividades de esta edición girarán alrededor de temas como:
La conversación busca explorar cómo los edificios y los espacios públicos pueden evolucionar frente a los cambios ambientales, sociales y demográficos que viven las ciudades.
El programa del festival se divide en dos momentos.
Entre el 17 y el 20 de marzo se realizarán pláticas, talleres y recorridos especializados. Arquitectos, urbanistas y especialistas compartirán ideas sobre urbanismo, sostenibilidad y diseño de ciudad.
Algunos talleres estarán enfocados en prácticas de construcción y diseño, con temas como:
También se realizarán recorridos guiados por barrios y espacios urbanos para entender la evolución arquitectónica de distintas zonas de la ciudad.
El fin de semana en que la arquitectura abre sus puertas
El momento central del festival llegará el 21 y 22 de marzo, cuando decenas de edificios abrirán al público.
Durante esos días se podrá entrar a oficinas, proyectos arquitectónicos contemporáneos, espacios culturales y casas privadas que normalmente no se pueden visitar.
Muchas de las visitas estarán acompañadas por arquitectos o especialistas que explicarán el proceso de diseño, la historia del edificio y su relación con la ciudad.
Aunque el programa completo se publica cada año poco antes del festival, algunos de los espacios que han sido anunciados o que suelen participar incluyen:
Además de estos espacios, el festival suele incluir:
En total, el evento suele reunir más de 50 edificios abiertos al público durante el fin de semana principal.
Uno de los formatos más interesantes del festival son las visitas llamadas “arquitecto en sitio”. En ellas, los responsables del proyecto guían los recorridos y explican directamente cómo se diseñó el edificio, qué problemas buscaba resolver y cuáles fueron las decisiones arquitectónicas detrás del proyecto.
Este tipo de encuentros permite entender la arquitectura más allá de la estética y conocer cómo influyen factores sociales, urbanos y ambientales en el diseño de un espacio.
Open House propone algo simple pero revelador: entrar en los edificios que normalmente solo se observan desde afuera.
Caminar por sus pasillos, descubrir su historia o escuchar a quienes los diseñaron cambia la manera en que se percibe el entorno urbano.
Por unos días, la ciudad deja de ser un escenario cotidiano para convertirse en un territorio que se explora con curiosidad. La arquitectura, que suele pasar desapercibida en la rutina diaria, se vuelve una conversación abierta sobre cómo vivimos y cómo imaginamos el futuro de nuestras ciudades.