Congresa propone el 28 de enero como Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas
Sociedad
Por: Carolina De La Torre - 03/04/2026
Por: Carolina De La Torre - 03/04/2026
En el Congreso de la Ciudad de México se presentó una propuesta que busca fijar en el calendario una fecha específica para reconocer a quienes sostienen buena parte de la memoria viva de la capital. La bancada de Morena planteó declarar el 28 de enero como el Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas en la Ciudad de México, con la intención de reconocer su papel en la preservación del legado lingüístico, cultural e histórico de los pueblos originarios.
La iniciativa fue impulsada por la diputada Xóchitl Bravo Espinosa, quien explicó que la fecha no fue elegida al azar. El 28 de enero coincide con el nacimiento y fallecimiento de Luz Jiménez, nombre con el que se conoce a Julia Jiménez González, mujer nahua originaria de Milpa Alta. Su historia está vinculada de forma directa con la defensa y transmisión de la lengua náhuatl en la capital, así como con la preservación de saberes comunitarios.
Luz Jiménez también fue modelo de figuras clave del muralismo mexicano. Su imagen quedó registrada en obras de artistas como José Clemente Orozco, Diego Rivera, Jean Charlot y Tina Modotti. Esa presencia en el arte no fue un gesto ornamental, sino una forma de inscripción histórica: su rostro ayudó a narrar visualmente la identidad de un país que buscaba reconocerse en sus raíces indígenas.
Durante la sesión en la que se presentó la propuesta, diputadas y diputados colocaron en sus escaños retratos de distintas mujeres indígenas. Entre ellas estuvieron María Sabina, Ruperta Bautista, Comandanta Ramona, Yalitza Aparicio y Florentina Santiago. La escena estuvo acompañada por la presencia en los palcos de niñas y mujeres provenientes de distintos pueblos y comunidades originarias de la ciudad.
¡Xóchitl Bravo [@XochitlBravoE] busca reconocer a niñas y mujeres indígenas de la Ciudad de México
— Congresistas (@CongresistasMex) March 3, 2026
La coordinadora de Morena [@GPMorenaCdMex] en el Congreso Capitalino [@Congreso_CdMex] propone declarar el 28 de enero como el "Día de las Niñas y las Mujeres Indígenas en la… pic.twitter.com/9zTwwdlNy5
De acuerdo con lo expuesto por la legisladora, la intención va más allá de sumar una fecha al calendario. La propuesta apunta a generar un reconocimiento permanente que visibilice la aportación cotidiana de las mujeres indígenas en la vida comunitaria. Son ellas quienes, en muchos casos, transmiten la lengua materna a las nuevas generaciones, sostienen prácticas tradicionales y resguardan una memoria colectiva que sigue viva en barrios, pueblos y alcaldías de la capital.
Un punto central de la iniciativa es la inclusión explícita de las niñas. La argumentación parte de una idea clara: la continuidad cultural comienza en la infancia. Reconocer a las niñas indígenas implica reconocer que la preservación de la lengua, las tradiciones y la identidad no inicia en la adultez, sino en los primeros años de vida, dentro de la comunidad y la familia. El planteamiento coloca la mirada en el presente, pero también en el futuro.
La propuesta surge en el contexto previo al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y se inscribe en una discusión más amplia sobre igualdad y justicia social. En la Ciudad de México viven miles de mujeres indígenas que, además de enfrentar brechas económicas y sociales, cargan con la responsabilidad histórica de sostener prácticas culturales que dan identidad a la capital.
De aprobarse en el pleno, el 28 de enero se convertiría en una fecha oficial de conmemoración. Más que un gesto protocolario, la apuesta es abrir un espacio anual para reflexionar sobre la presencia indígena en la ciudad y reconocer el papel específico de niñas y mujeres en la transmisión de saberes, lenguas y formas de organización comunitaria.
En una capital que suele narrarse desde la modernidad y la expansión urbana, la iniciativa recuerda que la Ciudad de México también está hecha de pueblos originarios, de historias en náhuatl y de mujeres que han mantenido vivas esas raíces. La discusión ahora pasa al terreno legislativo, donde se decidirá si esa memoria encuentra un lugar fijo en el calendario oficial.