MUBI en marzo: estrenos de Gianfranco Rosi y Jafar Panahi, especiales de Paul Verhoeven y Frederick Wiseman
Arte
Por: Carolina De La Torre - 02/27/2026
Por: Carolina De La Torre - 02/27/2026
Marzo en MUBI no se siente como un simple cambio de catálogo. Se siente como una conversación amplia sobre el poder, la memoria, las instituciones y la identidad. Una conversación que cruza continentes, épocas y estilos, pero que mantiene una misma inquietud: mirar el mundo con atención, incluso cuando incomoda.
La plataforma abre el mes con dos estrenos que dialogan, cada uno a su manera, con la experiencia de vivir bajo tensión constante.
Por un lado está Pompeya: Bajo las Nubes, lo nuevo del cineasta italiano Gianfranco Rosi. Reconocido por su trabajo en el terreno del documental observacional, Rosi vuelve con una película que se sitúa en Nápoles, bajo la presencia permanente del Vesubio. El volcán no aparece como espectáculo, sino como atmósfera. Está ahí, imponiendo su posibilidad, mientras la vida cotidiana sigue su curso.
Arqueólogos que excavan el pasado, niños que aprenden en la escuela, bomberos que esperan la siguiente emergencia. La película observa cómo conviven la rutina y la amenaza. No hay dramatización excesiva. Lo que hay es paciencia. Y en esa paciencia se construye una idea poderosa: la historia no está enterrada, respira junto a nosotros. Estrena el 27 de marzo.
En otro registro, pero con una intensidad igual de punzante, llega Fue solo un accidente del director iraní Jafar Panahi. La película nace de sus propias experiencias en prisión y convierte una sospecha en el detonante de un dilema moral. La memoria aquí no es nostalgia, es detonador. Empuja a los personajes a tomar decisiones que no admiten regreso.
Panahi plantea preguntas incómodas sobre justicia, verdad y castigo. ¿Qué ocurre cuando la certeza es frágil? ¿Qué significa señalar a alguien cuando el pasado pesa más que las pruebas? Estrena el 6 de marzo y se perfila como uno de los títulos más discutidos del mes dentro de la plataforma.
El recorrido continúa con un programa triple dedicado a Paul Verhoeven, un director que ha hecho de la provocación una herramienta crítica. El 20 de marzo se suman RoboCop, Black Book y Showgirls.
En RoboCop, la ciencia ficción funciona como espejo del capitalismo y la militarización. En Showgirls, el ascenso en la industria del entretenimiento se convierte en una radiografía brutal del poder y la explotación. Verhoeven no filma para agradar. Filma para incomodar y, al hacerlo, deja ver las estructuras que sostienen el espectáculo, la violencia y el deseo.
Marzo también abre un espacio amplio para el documental con el ciclo dedicado a Frederick Wiseman, ganador del Óscar Honorífico en 2017. Títulos como High School, Model y City Hall permiten asomarse al funcionamiento interno de escuelas, agencias, ayuntamientos y espacios públicos en Estados Unidos.
Wiseman no utiliza narrador ni entrevistas directas. Observa. Deja que las instituciones hablen por sí mismas. Y en ese ejercicio revela tensiones, contradicciones y dinámicas de poder que suelen pasar desapercibidas. Es un cine que exige atención, pero a cambio ofrece claridad.
Dentro de la colección de clásicos premiados, se suma Network de Sidney Lumet. La historia de un presentador que anuncia su suicidio en vivo para elevar el rating sigue siendo inquietantemente actual. La película cuestiona la ética de los medios y la conversión de la tragedia en espectáculo. Décadas después, su crítica a la lógica mercantil de la televisión resuena con fuerza en la era digital.
En un registro completamente distinto aparece Cómo ser John Malkovich, escrita por Charlie Kaufman. La premisa es simple y extraña: un pasadizo secreto permite entrar en la mente de un actor famoso. Lo que sigue es una reflexión sobre identidad, deseo y la tentación de vivir a través de otros. La película juega con el absurdo para hablar de algo muy concreto: la dificultad de habitarse a uno mismo.
La programación también incluye historias atravesadas por luchas sociales y conflictos contemporáneos. The Times of Harvey Milk, dirigida por Rob Epstein, reconstruye la vida del primer funcionario abiertamente gay en California y su impacto político. A Regular Woman aborda el caso real de Hatun Aynur Sürücü en Berlín y su decisión de vivir bajo sus propios términos.
También se suman miradas más recientes a las ansiedades contemporáneas, como Ingrid Goes West, con su crítica a la obsesión digital, y Thoroughbreds, un thriller que explora la violencia y el vacío emocional en los suburbios acomodados.
Y en un gesto hacia el origen mismo del cine, el catálogo recupera Viaje a la Luna de Georges Méliès, una pieza fundamental para entender cómo el cine aprendió a imaginar lo imposible mediante trucos visuales y montaje creativo.
La programación de marzo en MUBI no responde a una sola línea temática, pero sí a una intención clara. Reunir películas que observan el poder, cuestionan las instituciones, exploran la identidad o revisitan la historia desde ángulos personales. Es un mes que invita a mirar con calma, a detenerse en lo que parece cotidiano y a reconocer que el cine, cuando se toma en serio, sigue siendo una herramienta para pensar el presente.