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Fondo Soberano Nuevo Nayarit: el modelo que busca convertir la tierra en desarrollo y la inversión en bienestar

Sociedad

Por: Mateo León - 03/24/2026

El gobierno de Nayarit lanzó FOSONN, un fondo que combina inversión pública y privada para transformar activos en desarrollo económico y bienestar social

En un momento donde los gobiernos locales buscan reinventar su relación con el capital y el territorio, Nayarit propone una fórmula que mezcla gestión pública, inversión privada y narrativa de futuro. El Fondo Soberano Nuevo Nayarit (FOSONN) no es solo un instrumento financiero: es, en esencia, una apuesta por redefinir cómo un estado puede transformar sus activos en desarrollo tangible.

Presentado en la Ciudad de México por el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, el FOSONN surge como respuesta a una demanda cada vez más visible: modelos económicos que no solo atraigan inversión, sino que prometan estabilidad, sostenibilidad y beneficios sociales medibles. En otras palabras, un intento por reconciliar crecimiento económico con bienestar colectivo.

En términos prácticos, el fondo funciona como una sociedad mercantil que combina activos del estado —principalmente tierra e infraestructura— con capital y experiencia del sector privado. El objetivo es claro: convertir estos recursos, muchas veces subutilizados, en proyectos productivos, especialmente en sectores como turismo, energía, logística, salud e infraestructura.

El modelo incorpora estándares internacionales, incluyendo el esquema RAIF de Luxemburgo, lo que busca posicionar a Nayarit como un destino confiable para la inversión global. Este componente no es menor: en un contexto donde la certeza jurídica suele ser uno de los mayores obstáculos en México, el FOSONN apuesta por transparencia, rendición de cuentas y modernización de registros públicos como pilares de confianza.

Pero el elemento más relevante —y quizás más estratégico en términos de narrativa política— está en la distribución de utilidades. Del total generado, alrededor del 18% se destinará directamente al bienestar social. De este porcentaje, el 51% financiará obra pública, inversión social y ahorro para la niñez, mientras que el 49% fortalecerá el Fondo de Ahorro Nayarit (FAN), un sistema diseñado para garantizar pensiones a largo plazo para los trabajadores del estado.

El FAN, supervisado por la Afore XXI Banorte, ha mostrado resultados iniciales llamativos: un rendimiento del 18.18% en enero de 2026, superando instrumentos tradicionales como CETES e inflación. Actualmente, concentra más de 14 mil cuentas individuales y ha acumulado más de 531 millones de pesos en aportaciones, con un crecimiento sostenido del ahorro.

Desde la perspectiva institucional, el FOSONN también busca romper con un paradigma histórico: el de los activos públicos como recursos pasivos. Aquí, la tierra no es solo territorio, sino capital potencial. Y ese capital, al entrar en lógica de coinversión, se convierte en motor de desarrollo urbano, turístico y social.

Sin embargo, más allá del discurso técnico, el fondo plantea una pregunta de fondo: ¿puede un modelo financiero realmente equilibrar la atracción de capital con la distribución justa de sus beneficios? La promesa está sobre la mesa. Su verdadero alcance dependerá, como siempre, de la ejecución, la transparencia y la capacidad de traducir cifras en bienestar cotidiano.

Nayarit, al menos, ya decidió apostar.