Desigualdad hídrica: mujeres dedican 250 millones de horas a recolectar agua
Sociedad
Por: Yael Zárate Quezada - 03/23/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 03/23/2026
El acceso al agua potable sigue marcado por brechas de género en todo el mundo, así lo documenta el más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que subraya el papel central de las mujeres en la gestión de los recursos hídricos, así como las desigualdades estructurales que enfrentan, especialmente en comunidades rurales e indígenas.
Publicado en el marco del Día Mundial del Agua, el Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2026, titulado Agua para todas las personas, igualdad de derechos y oportunidades, señala que 2100 millones de personas aún no cuentan con acceso a agua potable gestionada de forma segura. En este contexto, mujeres y niñas concentran la mayor carga en las tareas relacionadas con el abastecimiento y uso doméstico del agua.
A escala global, si cada mujer o niña dedica una hora a la recolección de agua, estamos hablando de un conjunto de 250 millones de horas diarias a esta labor, una que impacta de forma directa en su acceso a la educación, limita sus oportunidades económicas y representa riesgos para su salud y seguridad, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
Los datos muestran que las niñas menores de 15 años (7 %) participan más en esta actividad que los niños de la misma edad (4 %). Además, cuando los sistemas de abastecimiento no son seguros o presentan fallas, aumenta la exposición a situaciones de violencia de género.
En términos de saneamiento, la falta de infraestructura adecuada continúa afectando de manera desproporcionada a mujeres y niñas. La ausencia de instalaciones seguras y de condiciones para la higiene menstrual genera ausentismo escolar y laboral. Tan solo entre 2016 y 2022, se estima que 10 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años en 41 países faltaron a la escuela, el trabajo o actividades sociales por estas condiciones.
A pesar de su rol en el manejo cotidiano del agua, las mujeres siguen con baja representación en los espacios de toma de decisiones. Datos del Banco Mundial indican que, en 64 empresas de servicios públicos en 28 países de ingresos bajos y medios, menos de uno de cada cinco trabajadores del sector del agua son mujeres, además de percibir salarios inferiores a los de sus pares masculinos.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que en 2021 y 2022, las mujeres ocupaban menos de la mitad de los puestos en el sector público de agua, saneamiento e higiene en 79 de los 109 países analizados. En casi una cuarta parte de estos países, su participación no alcanzaba el 10 %.
Las desigualdades también se reflejan en el acceso a la tierra, un factor determinante para el uso productivo del agua. En varios países, los hombres poseen más del doble de tierras que las mujeres, lo que limita el acceso de estas últimas a recursos hídricos vinculados a la actividad agrícola.
Para hacer frente a esta situación las medidas propuestas por el organismo internacional contemplan la eliminación de barreras institucionales, el fortalecimiento de infraestructura en zonas rurales y la incorporación activa de mujeres en la toma de decisiones. También se destaca la necesidad de generar datos desagregados por sexo y vincular políticas de agua con sectores como la tenencia de la tierra y el desarrollo tecnológico.
Con base en estas acciones –apunta el documento– se busca avanzar hacia la justicia social y construir comunidades más resilientes en América Latina y el Caribe.