Cuba a oscuras: el apagón total que expone una crisis más profunda
Sociedad
Por: Carolina De La Torre - 03/17/2026
Por: Carolina De La Torre - 03/17/2026
El apagón que dejó a toda Cuba a oscuras este lunes no fue solo un incidente aislado. Fue, más bien, la confirmación de una fragilidad que lleva tiempo acumulándose. Con más de 11 millones de personas afectadas, la desconexión total del sistema eléctrico volvió visible algo que ya formaba parte de la vida cotidiana en la isla: la incertidumbre energética.
Desde las primeras horas posteriores al colapso, el restablecimiento ha sido parcial y lento. De acuerdo con la Unión Eléctrica (UNE), algunas zonas del occidente y del centro-oriente han comenzado a recuperar el servicio tras la reconexión de ciertas centrales. Municipios específicos ya reportan actividad, y en puntos aislados de La Habana la electricidad ha regresado. Aun así, gran parte de la capital continúa sin luz.
@elpais Un fallo en el Sistema Eléctrico Nacional de Cuba, cuyas causas aún se están investigando, ha dejado este lunes a más de nueve millones de personas sin corriente en el sexto apagón nacional en año y medio en Cuba por la grave crisis energética que azota a la isla. La falta de suministro ha enfadado a una población ya de por sí bastante hastiada de unos apagones que coinciden en el tiempo con el anuncio por parte del Gobierno de conversaciones con Estados Unidos. Desde Washington, además, Trump dijo este lunes que sería “un gran honor” para él “tomar Cuba”. #Cuba #Apagón #Electricidad #Washington ♬ sonido original - El País
No es la primera vez que ocurre algo así en los últimos meses. De hecho, se trata del tercer apagón de gran escala en apenas cuatro meses. La diferencia ahora es la magnitud: un colapso total a nivel nacional que evidencia el desgaste profundo de una red eléctrica que, desde hace años, opera bajo presión constante.
Las causas no responden a un solo factor. Por un lado, el gobierno cubano ha señalado las restricciones en el suministro de petróleo, vinculadas a las sanciones impulsadas por Donald Trump, quien recientemente advirtió sobre medidas contra países que continúen abasteciendo de crudo a la isla. Esta presión externa ha reducido de forma significativa las importaciones energéticas.
Pero hay también factores internos que pesan igual o más. Especialistas coinciden en que la infraestructura eléctrica de Cuba lleva años sin recibir el mantenimiento necesario. Muchas de sus plantas han superado su vida útil y operan en condiciones precarias. A esto se suma la falta de recursos para modernizar el sistema o adquirir refacciones, lo que convierte cada falla en un problema mayor.
En medio de este escenario, el país ha intentado sostenerse con una combinación de energía solar, gas natural y plantas termoeléctricas. Sin embargo, la producción local —que cubre apenas una parte de la demanda— no alcanza para estabilizar el suministro. La situación se agrava aún más tras la interrupción de envíos de petróleo desde Venezuela, un aliado clave en años recientes.
@aztecanoticias Protestas en Cuba escalan en Morón... Manifestantes lanzaron piedras e incendiaron mobiliario dentro de la sede del Partido Comunista de Cuba en medio del descontento por apagones, escasez de alimentos y combustible que golpea a la isla. Una nota de Salma Domínguez en #HechosMeridiano ♬ original sound - Azteca Noticias
Las consecuencias se sienten en lo cotidiano. Alimentos que se descomponen, rutinas interrumpidas, hospitales que posponen cirugías. Para muchas familias, cada apagón es una pérdida directa. No solo económica, también emocional. Hay una sensación persistente de desgaste, especialmente en una población que envejece y enfrenta estas condiciones de forma cada vez más vulnerable.
Mientras tanto, el gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel ha confirmado que mantiene conversaciones con Estados Unidos en un contexto donde la crisis energética se cruza con tensiones políticas y económicas más amplias. Las soluciones, por ahora, no son inmediatas.
Recuperar el sistema eléctrico tomará tiempo. Pero más allá de encender nuevamente las luces, el reto está en sostenerlas. Porque lo que ocurre hoy en Cuba no es solo un apagón: es el síntoma de un sistema que lleva años funcionando al límite.