Incluso Marine Le Pen sabe que la incursión de EEUU en Venezuela es inaceptable
Política
Por: José Robles - 01/04/2026
Por: José Robles - 01/04/2026
La líder política francesa Marine Le Pen, conocida por sus posturas conservadoras y de ultraderecha, condenó en su cuenta oficial de X (antes Twitter) la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, argumentando que la soberanía nacional “nunca es negociable” y que solo el pueblo venezolano debería decidir el futuro de su país.
Il existait mille raisons de condamner le régime de Nicolas Maduro : communiste, oligarchique et autoritaire, il faisait peser sur son peuple, depuis de trop longues années, une chape de plomb qui a plongé des millions de Vénézuéliens dans la misère - quand il ne les contraignait…
— Marine Le Pen (@MLP_officiel) January 3, 2026
Aunque Le Pen ha sido una voz crítica tanto contra el chavismo como con posturas políticas relacionadas con el socialismo o la izquierda en general, su mensaje trasciende la simple crítica al régimen de Maduro. En su declaración subrayó que existen “mil razones” para condenar al gobierno venezolano por su autoritarismo y crisis económica, pero alertó que aceptar una intervención militar externa sentaría un “precedente peligroso” para cualquier Estado.
Su pronunciamiento se da en un momento de fuerte polarización global: mientras algunos gobiernos y líderes celebran la captura de Maduro por parte del gobierno estadounidense, como un avance contra un régimen considerado dictatorial, otros advierten sobre los riesgos de normalizar el uso de la fuerza para cambiar gobiernos extranjeros. La postura de Le Pen se ubica en este último campo, defendiendo la inviolabilidad de la soberanía estatal y llamando a que sean los venezolanos quienes decidan democráticamente su destino sin injerencias armadas.
Este rechazo a la intervención militar estadounidense se suma a otras críticas internacionales que han planteado preocupaciones sobre el respeto al derecho internacional y el potencial impacto geopolítico de la acción, incluyendo voces desde América Latina y Europa que piden soluciones diplomáticas y mayor peso de organismos multilaterales para resolver la crisis venezolana.
A la letra, esta es la traducción del mensaje de Le Pen:
Había mil razones para condenar el régimen de Nicolás Maduro: comunista, oligárquico y autoritario, durante demasiados años había sometido a su pueblo a un yugo que sumió a millones de venezolanos en la miseria, cuando no los obligó al exilio.
Pero hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de provocar en Venezuela. La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, su poder o el continente al que pertenezcan. Es inviolable y sagrada.
Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar mañana nuestra propia servidumbre. Sería, por tanto, un peligro mortal, en un momento en que el siglo XXI ya es escenario de importantes trastornos geopolíticos que hacen que la humanidad se vea amenazada por el riesgo permanente de guerra y caos.
Ante esta situación, solo nos queda esperar que se devuelva lo antes posible la palabra al pueblo venezolano. Es a él a quien debe corresponder el poder de definir, de forma soberana y libre, el futuro que desea para sí mismo como nación.