Ataque de Estados Unidos a Venezuela: reacciones internacionales
Política
Por: Mateo León - 01/03/2026
Por: Mateo León - 01/03/2026
La comunidad internacional ha reaccionado con fuertes respuestas divididas tras los ataques militares ejecutados el 3 de enero de 2026 por Estados Unidos en territorio venezolano, que según el gobierno estadounidense incluyeron el bombardeo de instalaciones y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
En América Latina, varios gobiernos expresaron preocupación y rechazo a la acción militar. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, calificó los ataques como “bombardeos con misiles” que amenazan la seguridad regional, y pidió reuniones de emergencia de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la ONU para abordar la crisis y buscar una salida pacífica.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, también condenó la intervención, señalando que se ha “traspasado una línea inaceptable” y subrayando la necesidad de resolver la crisis mediante diálogo y respeto al derecho internacional.
Por su parte, Cuba denunció lo que calificó de “ataque criminal” de Estados Unidos, acusando a Washington de agresión y llamando a la comunidad internacional a reaccionar ante lo que describió como “terrorismo de Estado” contra el pueblo venezolano y “Nuestra América”.
En contraste, algunos líderes regionales más alineados con posiciones conservadoras, como el presidente argentino Javier Milei, celebraron las acciones de Estados Unidos, interpretándolas como un avance hacia la “libertad” frente al régimen de Maduro.
Desde Europa, las reacciones han sido de cautela y llamados a la moderación. La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, instó a todas las partes a respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, al tiempo que pidió contención y protección de ciudadanos europeos en el país. Países como España, Bélgica e Italia expresaron preocupación por la escalada y ofrecieron apoyo para facilitar soluciones pacíficas.
Otros actores globales como Rusia e Irán condenaron fuertemente los ataques, calificándolos de violaciones a la soberanía y al derecho internacional, y enfatizaron la necesidad de impedir una mayor escalada militar.
En conjunto, las reacciones internacionales oscilan entre la condena y el rechazo a la intervención militar, llamados a la desescalada y el diálogo, declaraciones de preocupación por la legalidad de los hechos, y algunos apoyos de gobiernos de derecha que respaldan la acción de Washington.