La obra de Jorge Luis Borges llega a Alfaguara: ¿una renovación que encontrará nuevos lectores?
Libros
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 11/28/2025
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 11/28/2025
Esta semana se anunció que la obra de Jorge Luis Borges se publicará ahora bajo el sello Alfaguara, editorial fundada en 1964 a instancias de Camilo José Cela y el mecenas Jesús Huarte Beaumont. En su historia, Alfaguara ha tenido un catálogo variopinto, en donde se pueden encontrar desde el Tristam Shandy de Laurece Sterne, en traducción de Javier Marías, hasta La fiesta del Chivo de Mario Vargas Llosa. En su historia también merece una mención especial el Premio Alfaguara de Novela, que en cierta época sirvió como indicador del rumbo de la literatura en español.
En años recientes y tras la adquisición del sello en 2013 por parte de Penguin Random House, la editorial se ha volcado a una combinación peculiar entre contemporáneos, clásicos y una categoría que a la que se le podría adjudicar el oximoron de "clásicos contemporáneos". Junto con escritoras como Alma Delia Murillo, Rosa Montero o Arundhati Roy, en el catálogo conviven otros autores como José Saramago, Joël Dicker o Héctor Abad Fancilione, e incluso Marcel Proust, cuya monumental En busca del tiempo perdido comenzó a publicarse el año pasado en una nueva traducción a cargo de Mercedes López-Ballesteros, la cuarta o quinta que se ensaya en nuestro idioma. Además, esta nueva etapa de Alfaguara también causó revuelo cuando adquirió en 2016 los derechos de la publicación de la obra de Roberto Bolaño, que desde 1996 habían pertenecido a la editorial Anagrama, donde incluso se le concedió a Los detectives salvajes el Premio Herralde de Novela en 1998. Las ediciones de la obra de Bolaño en esta editorial, icónicas para toda una generación de lectores, pasaron entonces a los diseños de Alfaguara.

Algo similar pasará ahora con las obras de Borges, que han conocido también muchas ediciones, de las sobrias de Sur, de color sólido y solo algunas cuantos detalles en color en la tipografía, a aquellas más arriesgadas de Alianza editorial que decidieron emparejar el texto con detalles de la obra de El Bosco, tomadas de pinturas como tríptico de El jardín de las delicias o Las tentaciones de san Antonio.
En su comunicado oficial, Alfaguara anunció que la obra del escritor argentino comenzará a circular a partir del 22 de enero, tanto en los países de América Latina como en España en tres compilaciones en formato electrónico: Cuentos completos, Ensayos completos y Poesía completa, tres tomos que llegarán en impreso y en un estuche especial a partir del 30 de marzo en librerías. Más adelante, en 2027, Alfaguara acogerá los títulos El oro de los tigres y El informe de Brodie.

Cabe mencionar que este cambio de editorial se dará en el contexto del cuadragésimo aniversario del fallecimiento del autor, ocurrido el 14 de junio de 1986 en Ginebra, Suiza. Asimismo, las ediciones de Alfaguara no se distribuirán en Argentina, el país natal de Borges, en donde se mantendrán bajo el sello de Sudamericana (que también pertenece a Penguin Random House), acaso una decisión al mismo tiempo simbólica y estratégica, que de alguna manera respeta el significado

¿Será que Borges encuentre con esta renovación nuevos lectores? Es posible. Con todo, habrá un contraste entre las ediciones de bolsillo y en rústica, sumamente manejables de Sudamericana o Alianza, a estas en un formato más amplio y aun más solemne de Alfaguara. Aquellas invitaban a descubrir, adentrarse en la obra de un autor quizá conocido de oídas pero nada más; estas en cambio parece que llegarán presentado de antemano a un autor consagrado y que se presenta bajo el cobijo de una editorial seria y canónica.
En cualquier caso, la obra de Borges entra sin duda en una nueva época. Y no importa en qué formato se le presente, sus narraciones sobre el infinito, los espejos, la teología o la eternidad… encontrarán sus lectores.