La «manósfera» y la cultura incel: la masculinidad en tiempos de Internet
Sociedad
Por: Carolina De La Torre - 04/03/2025
Por: Carolina De La Torre - 04/03/2025
La "manósfera" –de "man", hombre en inglés, y el sufijo "esfera", aludiendo a una capa del mundo– es un ecosistema digital donde convergen distintos grupos con una visión particular sobre la masculinidad. En sus múltiples rincones habitan desde activistas por los derechos de los hombres hasta comunidades que rechazan abiertamente el feminismo, pasando por "artistas del ligue" y defensores de la "red pill", una supuesta verdad sobre las relaciones de género que, según ellos, ha sido ocultada por una sociedad feminizada.
La "red pill" (píldora roja) toma su nombre de la película The Matrix, donde elegir la píldora roja y no la azul significaba acceder a una realidad oculta.
Dentro de la "manósfera", este concepto se ha tergiversado para referirse a la supuesta revelación de que las mujeres manipulan a los hombres y que el feminismo ha creado un sistema que oprime a la masculinidad. Quienes adoptan esta ideología afirman que los hombres deben "despertar" y recuperar su poder en las relaciones y en la sociedad.
Este espacio no es homogéneo, pero sí tiene un punto en común: la creencia de que los hombres están en desventaja dentro de las estructuras sociales contemporáneas. En su discurso, el feminismo es el enemigo, las mujeres son las beneficiarias de un sistema injusto y los hombres deben recuperar su posición de poder.
Entre los grupos más notorios de la manosfera están los "incels" (neologismo formado a partir dell término "involuntary celibates", "célibes involuntarios" en inglés). Esta "subcultura" se define por la frustración sexual y afectiva que, según ellos, no pueden remediar. En su narrativa, las mujeres controlan la dinámica de las relaciones y solo eligen a los hombres más atractivos, dejando a los demás en el olvido. Lo que comienza como una queja sobre el rechazo amoroso puede derivar en discursos profundamente misóginos e incluso en la glorificación de la violencia.
Los foros incel se han convertido en cámaras de eco donde se refuerza la idea de que el mundo les debe algo: sexo, amor o al menos reconocimiento. La victimización colectiva se transforma en resentimiento y, en algunos casos, en odio manifiesto.
Más allá de sus discursos, la manosfera y la cultura incel son reflejos de cambios sociales profundos. La transformación de los roles de género ha generado incertidumbre en algunos sectores masculinos, lo que ha llevado a la búsqueda de respuestas en comunidades que ofrecen explicaciones simplificadas. Sin embargo, dentro de estos espacios también se generan discursos de odio que pueden alimentar posturas extremas y conductas peligrosas, lo que vuelve crucial comprender cómo operan estas dinámicas y su impacto en la sociedad.
Analizar estos fenómenos permite entender cómo ciertos espacios digitales influyen en la construcción de identidades y relaciones. Más que confrontación, el reto es fomentar conversaciones que promuevan un entendimiento más amplio de la masculinidad en el mundo actual, alejándose de posturas extremas y acercándose a modelos más equilibrados.