*

«Lo que ha pasado en 33 años ha sido consecuencia de tres amigos haciendo música»: Liquits (ENTREVISTA)

Arte

Por: Joel Rodríguez - 06/19/2026

Una charla en exclusiva para Pijama Surf sobre las más de tres décadas de los Liquits y su paso por la escena musical en México.


Tras una pausa de poco más de siete años, Liquits está de regreso. El trío capitalino integrado por Ro Velázquez (guitarra y voz), Teo de María (batería) y Edi Kistler (bajo y voz) presenta Déjà Vu (TMBC/Empire, 2026), un álbum que recupera la esencia que convirtió a la agrupación en una de las propuestas más singulares de la música mexicana, al tiempo que explora nuevas formas de entender el presente.

Producido nuevamente por la propia banda y con lanzamiento en formato vinilo, el disco incluye temas como Muerto, Respira —una pieza nacida de la unión de dos canciones distintas que el propio grupo describe como su “pequeño Frankenstein”—, Recuerdo de verano y la versión original en inglés de Desde que (pieza clave en el impulso de su carrera), titulada Since That Day. Conversamos con Liquits sobre su regreso a los escenarios, los cambios de la industria musical y la amistad que ha mantenido unido al proyecto durante más de tres décadas.

-A estas alturas de su carrera, da la impresión de que viven una etapa muy distinta a la de sus inicios: más libre, más cómoda y menos atada a las dinámicas habituales de la industria.

Escuchando este disco, tengo la sensación de que ya trascendieron el concepto tradicional de banda para convertirse en un espacio de acompañamiento, colaboración y creación compartida ¿Qué representa hoy Liquits para ustedes?

 Liquits: Creo que lo principal es que seguimos siendo una banda de tres amigos unidos por el placer de hacer música juntos. Todo lo que ha pasado en estos 33 años ha sido consecuencia de eso. Nunca hemos planeado demasiado las cosas; más bien han surgido de manera orgánica. Con el tiempo aprendes a tener más claro lo que quieres, pero también a adaptarte a cambios que no dependen de ti.

La industria se mueve de formas inesperadas y durante los seis años que estuvimos fuera cambió por completo la manera de difundir, consumir e incluso remunerar la música. Al final hay que adaptarse, pero también disfrutarlo. Cuando paramos, decidimos enfocarnos en proyectos personales. Después nos reunimos para cumplir un sueño que teníamos desde niños: presentar El ataque de los cabezas de limón, que llevamos al Teatro Metropólitan en 2025 y que volveremos a presentar el 9 de octubre en La Maraka.

-Respecto al nombre del álbum, ¿cuál es el Déjà vu al que hacen referencia? ¿Qué estaban reviviendo mientras hacían este disco?

Liquits: Justamente es eso. Cuando decidimos regresar, no lo vimos como un reencuentro, sino como un nuevo comienzo. Quisimos partir de cero y las circunstancias nos permitían hacerlo.

Decidimos asumirlo como si estuviéramos empezando una banda nueva. Entramos al estudio como si fuera la primera vez que grabábamos un disco, sin prejuicios, sin buscar pertenecer a ningún movimiento o género, sino simplemente con la intención de hacer música. El concepto de Déjà Vu tiene muchas connotaciones, pero una de las más importantes para nosotros es esa sensación de volver a vivir algo que comenzó hace 33 años.

-¿Cuál dirían que es la diferencia primordial entre Safari de Noche (Independiente, 2016) y Déjà Vu? Me interesa saber qué cambió en ustedes entre un disco y otro después de tantos años de trayectoria.
 
Liquits: Safari de Noche fue un disco muy libre porque lo produjimos nosotros mismos, pero también había una sensación de obligación por seguir sacando material y mantener avanzando la carrera de la banda. Al mismo tiempo, teníamos ganas de explorar otras cosas, y fue justamente ese proceso el que nos hizo darnos cuenta de que necesitábamos una pausa. Aun así, es un disco que queremos mucho y del que seguimos disfrutando varias canciones.
 
Una de las principales diferencias con Déjà Vu es el momento emocional en el que nació. Entre ambos discos hubo un descanso que nos permitió reencontrarnos con la música desde otro lugar. Como decía Teo, fue como volver a la escuela después de unas vacaciones largas porque ahí estaban tus amigos. Esa energía se sintió en el estudio y todo fluyó de manera muy natural.

Llegamos con más seguridad, pero también con muchas ganas de experimentar. Trabajamos las canciones con libertad, probando ideas sobre la marcha. Además, hoy contamos con un equipo de trabajo más sólido, con management, relaciones públicas y el apoyo de Empire. Esa estructura le ha dado al lanzamiento una proyección mucho mayor que la que tuvo Safari de Noche. Ahí están las dos grandes diferencias: una emocional y otra relacionada con la estrategia y la comunicación.

 

-Algo que destaca mucho de Déjà Vu es que preserva ese sentido del humor tan característico de Liquits. Sus canciones siguen mezclando música, cultura popular y referencias cotidianas de una forma que hoy parece natural, pero que en su momento no era tan común. Viéndolo en retrospectiva, ¿creen que su propuesta estaba adelantada a su tiempo?

Liquits: Creo que esa es una de las características esenciales de Liquits: es una propuesta muy particular que ha evolucionado sin perder su esencia. Desde el primer disco ha existido esa mezcla entre lo lúdico, lo surrealista y referencias muy arraigadas a lo mexicano, incluso a lo chilango. Son elementos que siguen presentes en nuestras canciones y que hemos adaptado a nuevas plataformas y formas de comunicación sin que pierdan vigencia.

Por eso no sé si diría que estábamos adelantados a nuestro tiempo. Más bien creo que la banda tiene algo atemporal. Nos hemos dado cuenta de que canciones como Chícharos Mágicos siguen siendo descubiertas por nuevas generaciones, que las adoptan como si fueran temas recientes. Es algo que sucede porque las canciones no están necesariamente atadas a una época específica.

También influye la forma en que hemos construido nuestro catálogo. A lo largo de los años trabajamos con productores muy distintos: algunos nos daban absoluta libertad y otros, como Gustavo Santaolalla, nos hacían desarrollar decenas de canciones para elegir sólo unas cuantas. Además, nunca hemos compuesto de una sola manera; a veces trabajamos los tres juntos, otras en parejas o individualmente. Esa diversidad de procesos ha terminado dándole muchos colores y matices al catálogo de Liquits.

-Dentro del álbum también decidieron incluir la versión original en inglés de Desde que, una de las canciones más representativas de su catálogo. Considerando el lugar tan especial que ocupa entre su público, ¿qué los motivó a rescatar y compartir esta primera encarnación del tema?
 
Liquits: Quisimos compartir la historia completa de una de las canciones más importantes de nuestro catálogo. Originalmente Desde que fue escrita en inglés, y aunque Meme del Real (productor)  nos sugirió adaptarla al español, la traducción no uncionaba. Por eso invitó a Joselo Rangel, quien logró adaptarla al español de una forma natural. Esa versión terminó convirtiéndose en la canción más escuchada de la banda, pero sentimos que la original también merecía ser conocida.

De alguna manera también es un regalo para la banda y una forma de preservar una parte importante de nuestra historia. Además, nos parece interesante mostrar cómo evolucionan y se producen las canciones, porque muchas veces el público no conoce todo lo que sucede detrás de ellas. Lanzar el disco desde nuestra propia disquera, nos da la libertad de compartir este tipo de material y tomar nuestras propias decisiones creativas sin consultar a nadie.

 


-Me llamó la atención que compartieran tantos sencillos antes de la salida de Déjà Vu. En otras épocas existía mucho más misterio alrededor de los discos, mientras que aquí da la impresión de que quisieron mostrar la música sin reservas. ¿Esa decisión responde al entusiasmo de este regreso o también a una forma distinta de entender la industria musical actual?
 
Liquits: En realidad fue un poco al revés. Estábamos casados con la idea de regresar con un disco completo, a la vieja escuela, contando una historia a través de sus 14 canciones. Sin embargo, pero sabemos que hoy la manera de consumir música es distinta, así que aprovechamos el proceso de mezcla para ir liberando sencillos poco a poco.
 
La intención era que la gente conociera el álbum antes de su lanzamiento. Si hubiéramos esperado hasta el final para mostrar una sola canción y después publicar el disco completo, probablemente habría sido más difícil que el público conectara con todas las piezas, así por lo menos ya conocen la mitad al momento de lanzarlo. El disco también se edita en vinilo, un formato que invita a escuchar la obra de principio a fin y no de forma fragmentada. La versión física incluye 12 temas, mientras que las otras 2 canciones quedan disponibles en plataformas digitales.
 
-Para cerrar: si les digo “pijama” y les digo “surf”, ¿qué imágenes, recuerdos o ideas les vienen?

Liquits: Cruda, ceviche, michelada, olas, mar, arena, sol, palmeras, playa y sueños... Hasta PJ —Pijamo—, el bajista de DLD (risas).


También en Pijama Surf: «Sabemos a dónde va el mundo… y no es un buen lugar»: Irvine Welsh (ENTREVISTA)


Imagen de portada: Liquits