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La lluvia de meteoros Perseidas alcanzará su pico la noche del 12 de agosto. Te contamos su origen, por qué es tan popular, y cómo observarla mejor desde cualquier parte del hemisferio norte, incluso con luna llena

Cada verano, el cielo nos regala uno de los espectáculos más esperados del calendario astronómico: la lluvia de meteoros Perseidas. Su punto máximo será el 12 de agosto a las 22:00 h, y aunque la luna estará casi llena, aún hay oportunidad de ver decenas (o cientos) de estos destellos celestes que cruzan el firmamento como si alguien estuviera encendiendo cerillos en la oscuridad.

¿Qué es?

Las Perseidas no son estrellas ni fuego cayendo del cielo, aunque parezcan eso. Son restos del cometa 109P/Swift-Tuttle, una especie de bola de nieve sucia hecha de polvo e hielo. Cuando la Tierra atraviesa esa nube de escombros, esos diminutos fragmentos —la mayoría del tamaño de un grano de arena— entran en nuestra atmósfera, se calientan por fricción y se vaporizan, creando ese destello fugaz que tanto nos fascina.

Estos fragmentos pueden alcanzar velocidades de más de 50 km por segundo, y en condiciones ideales se pueden observar entre 50 y 100 meteoros por hora. En años excepcionales, incluso hasta 200. No está mal para un fenómeno que ocurre a 100 km de altura y que dura apenas segundos.

¿Por qué se llaman Perseidas?

Se llaman así porque parecen emerger desde la constelación de Perseo, visible en el cielo del hemisferio norte. Aunque esa no sea la fuente real, es el “radiante” desde donde visualmente brotan.

El nombre también tiene un guiño mitológico: Perseo, hijo de Zeus y Danae, nació —según la leyenda— cuando Zeus se transformó en una lluvia de oro para entrar a su prisión. Y por si fuera poco, en países como España, Francia e Italia también se conocen como las “Lágrimas de San Lorenzo”, ya que su pico coincide con el 10 de agosto, día del mártir cristiano.

Cuándo y cómo ver las Perseidas 2025

La lluvia estará activa desde mediados de julio hasta el 23 de agosto, pero su pico será la noche del 12 de agosto. El mejor momento para observar es justo después del anochecer, ya que horas más tarde saldrá la luna, iluminada en un 84%, lo que podría atenuar los meteoros más tenues.

Recomendaciones para observarlas:

  • Hora ideal: Desde las 22:00 h y especialmente entre la medianoche y el amanecer.
  • Ubicación: Lo más lejos posible de la luz artificial; campo, playas o montañas son ideales.
  • Paciencia: Tus ojos tardan unos 10-20 minutos en adaptarse a la oscuridad. Evita mirar el celular.
  • Mira al cielo: Y si la luna está presente, apunta tu vista en dirección opuesta; incluso desde zonas urbanas puede verse algo, pero cuanto más oscuro el cielo, mayor el espectáculo.

¿Por qué son tan famosas?

Por su abundancia, su visibilidad en pleno verano y porque, a diferencia de otras lluvias como las Gemínidas o las Cuadrántidas —más intensas, pero en pleno invierno—, las Perseidas son mucho más cómodas de disfrutar.

Y también, por su toque cultural: en 1972, John Denver quedó tan impactado por este fenómeno que escribió el verso “He visto llover fuego en el cielo”, parte de su icónica canción Rocky Mountain High.

Aunque el número de meteoros puede variar según la oscuridad del lugar, el Instituto Geográfico Nacional estima que en condiciones óptimas podrías ver más de 100 meteoros por hora con el radiante bien alto sobre el horizonte.

Este 2025, la luna no lo pondrá tan fácil, pero aún así vale la pena intentarlo. Porque aunque las Perseidas ocurren todos los años, cada quien vive su propia versión del cielo encendido.


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Imagen de portada: Wired