Luis Picazo: No hay ninguna canción feliz en «No sentimental», su nuevo álbum
Arte
Por: Yael Zárate Quezada - 08/25/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 08/25/2026
Un título irónico fue la puerta de entrada que encontró Luis Picazo para nombrar a “No Sentimental”, su segundo álbum e irónicamente –cuenta él mismo entre risas–, el disco más sentimental que ha hecho.
Detrás de este gesto de humor hay diez canciones que hablan de desamor, monotonía y encierro, escritas en las madrugadas de un joven recién mudado a la capital que, en plena pandemia, encontró en la composición nocturna una vía de escape que terminó por pasarle factura.
El cantautor había debutado en 2022 con un primer álbum grabado desde los 18 años, un gran trecho que ha transitado hasta llegar a No Sentimental, en cambio, llega como un trabajo más maduro, colaborativo, autocrítico y construido a lo largo de casi dos años, con canciones que nacieron de caminatas matutinas por la Ciudad de México y de una relectura personal de lo que significa mostrarse vulnerable siendo hombre.
Pijama Surf: Cuéntanos un poco sobre ti y cuál es el trabajo que estás presentando
Luis Picazo: Soy un cantautor mexicano, soy de Tabasco, del sur de México. Este es mi segundo álbum, se llama No Sentimental, y es un álbum del cual estoy sumamente orgulloso porque creo que es un trabajo muy maduro musicalmente, desde mi evolución. El primer álbum era un chavito que estaba en su burbuja del indie rock, que quería ser el próximo rockero que cambiara la música. Al final te das cuenta de que hay más que eso, que no todo se trata de esas cosas superficiales, sino también de enriquecer un poco tu mente, explorar nuevos géneros, nuevos sonidos, colaborar con más gente.
PS: Tu primer álbum lo empezaste a grabar en 2019 y salió en 2022, justo cuando llegó la pandemia. ¿Cómo fue ese proceso?
LP: Yo lo llamo el génesis de No Sentimental, porque cuando estaba grabando mi primer álbum era un momento en el que no podía salir a menos que fuera necesario. Yo vivía solo, recién mudado a la Ciudad de México, siendo de Tabasco. La pandemia hizo que no conociera varios lugares hasta que terminó. Esa monotonía, sumada a mi mal hábito de componer de noche, me estaba afectando todos los días, al grado de que un doctor me vio y me dijo: te estás abandonando. Ese tipo de cosas alimentaron mucho este segundo álbum, que empieza justamente en la pandemia, viendo la serie Euphoria. En el final de la segunda temporada, que es muy intenso, me quedé clavado con los personajes, me vi en ellos. Así parte el álbum, por eso "Euforia" es la primera canción que compuse y la que abre el disco.
PS: ¿Cómo es tu proceso creativo al momento de componer? ¿Tienes algún ritual y qué cambió respecto al primer álbum?
LP: Sí, claro que hay un ritual, y eso es justo lo que cambié en este segundo álbum. Antes componía de noche, siempre acompañado de snacks, de helado, galletas, de todo. En este álbum dije: párale, compón de mañana, haz ejercicio al hacerlo. Así salieron canciones como "Despertar", que la hice amaneciendo, por eso el coro dice "todas las mañanas suspiro tu nombre al despertar". De hecho el título original de esa canción era "Despertando". Después de componer caminaba mucho, me sigue gustando mucho caminar por esta ciudad, y ya iba juzgando si me gustaba o no para el álbum. Hay canciones que incluso me gustan pero me da pena sacarlas porque tocan temas más sensibles de mí, y esas son justo las que mi equipo rescata.
PS: Uno de esos casos fue "Revólver", ¿no? ¿Cómo llegó esa canción al álbum?
LP: "Revólver" fue una canción que se coló en el álbum, porque ya teníamos todo el track list armado y mi mamá me regaló el vinilo de Revolver de los Beatles. Ese álbum me encanta, y desde niño, cuando ni siquiera veía posible dedicarme a esto, decía: si en algún momento hago algo, le quiero llamar Revólver. Lo mandé a mi equipo y me dijeron que seguro se metía. Ese tipo de cosas me ayudó mucho. El colaborar me encantó, lo volvería a hacer. Antes, de joven, en la escuela, no me gustaba colaborar, era muy tímido, muy introvertido, pero a partir de este segundo álbum lo haría siempre.
PS: ¿Por qué llamarlo No Sentimental si en realidad es un disco muy sentimental?
LP: Me gusta mucho el humor, y este juego de palabras me encantó desde el primer momento, porque estaba seguro de que lo que venía iba a ser sumamente sentimental. Ya lo había hecho antes: tengo una canción que se llama "La canción más triste del mundo". Me gusta jugar con los elementos: la música ya es triste, no tiene por qué serlo también el video o la forma en que la promociono. El hecho de que le pongas play a un disco llamado No Sentimental y termines llorando en el track cuatro es como decir "me engañó este cabrón, porque sí es sentimental". Por otro lado hay una crítica al hombre, a la idea de que uno no puede llorar, de que sentirse triste te hace menos hombre. Es un poco como cuando Paul McCartney tituló "Silly Love Songs", jugando con esa misma idea. Y hay una tercera razón: la canción que cierra el disco se llama justo "No Sentimental", y es la que te destruye el sueño, la que es una pesadilla, porque en la vida real uno no quiere que las cosas sean sentimentales. De esas tres cosas parte el título.
PS: Tienes 25 años, has crecido con el siglo. ¿Ha sido complicado abrirte camino en la música en México?
LP: Sí. Cuando vine a la ciudad tenía 18 años, acabé la prepa y me vine directamente. Vivía en un cuartito, hacía mi música de manera muy humilde. Pero creo que ese tipo de cosas me ayudaron mucho a aprender a hacer bien las cosas. Hoy ya puedo hablar con personas especializadas en el tema y hablar su mismo lenguaje, por esa experiencia. Cuando tienes 18 años y llegas de fuera, no te toman tan en serio. Tocaba puertas, llevaba mis CDs quemados, y me decían: no lo vamos a escuchar nunca, ¿para qué te mentimos? Ya nadie escucha CDs. Mi mamá cuenta que me dejó en la Ciudad de México con mi guitarrita y mis sueños, parada en Reforma, viendo esos edificios enormes y a mí tan chiquito, y que le daba miedo. Y sí, es un monstruo la ciudad, pero hoy lo agradezco totalmente, porque vengo de una familia con background musical y mis papás nunca me impidieron ser músico. Nunca tuvimos esa charla de "es que es complicado" que sí tuvieron muchos compañeros. Al contrario, fue un "adelante, hazlo, pero por tu cuenta". Así me vine a picar piedra, y hoy, con dos álbumes y trabajo junto a gente que admiro mucho, mi autoestima está muy por encima de la de mis 18 años, cuando era sumamente tímido e introvertido.
PS: Para cerrar, ¿cómo describirías este proyecto a alguien que está por descubrirlo?
LP: Melancólico. Es sumamente melancólico, no hay ninguna canción feliz, en este álbum todo sale mal, como en la vida real. Pero creo que aprendí a reírme mucho de lo que me ocurrió en esa época en la que lo compuse. Tengo una canción que se llama "Todavía", que para mí es súper graciosa porque es muy ambigua, no sabes si lo que digo es algo muy triste o simplemente sarcástico, y me encanta eso, reírme de mí mismo. Ahora que ya liberé el álbum también me liberé de esa carga emocional que llevaba cargando durante año y medio, casi dos años, trabajando esas canciones tristes con cautela. Ahora lo escucho y lo disfruto, pero ya lo veo con otros ojos, más optimistas: pasé por todo esto, pero mira lo que hice, conocí gente increíble, colaboré con productores increíbles, y todo eso me lo llevo. Es gratificante.